martes, 19 de mayo de 2009

EL LUGAR DONDE LAS FANTASIAS SE VUELVEN REALIDAD


No en vano el Archipiélago Los Roques fue declarado Patrimonio Nacional en 1972. Blancas arenas, un mar con tonalidades que van del azul cielo al verde intenso y un sol radiante son parte de las razones turistas nacionales e internacionales han encontrado para convertir a este paradisíaco lugar en uno de los destinos más visitados cuando se habla de Venezuela.


Los Roques está situado a 176 km al norte de la ciudad de Caracas y casi cincuenta islotes conforman uno de los reservorios naturales más grandes del Caribe. Para llegar hasta allí se pueden tomar vuelos desde Maiquetía, Margarita, Valencia o Maracaibo y quienes decidan llegar por vía aérea podrán disfrutar de un impresionante espectáculo visual al llegar al Gran Roque, principal isla y la única poblada. Los paisajes son realmente impactantes y desde ese momento quedarán prendados con este lugar y comprenderán el porqué de su atractivo. Otra forma de acceder a Los Roques es navegando haste él en yates y catamaranes que parten desde el puerto de La Guaira, a pocos minutos de la capital venezolana.

Los Roques cuenta con 300 bancos de arena y con una gran cantidad de arrecifes y barreras coralinas que hacen que se convierta en el Parque Marino más grande de Latinoamérica. De esta forma, el archipiélago ofrece entretenimiento turístico, ecológico y científico por su insuperable riqueza natural. Precisamente ése fue el encanto que atrajo a sus primeros pobladores a finales del siglo XIX. Quienes nacen en el archipiélago son conocidos como roqueños y para conocer un poco más sobre su cultura pesquera basta con pasearse por el centro del Gran Roque y visitar la Iglesia, así como disfrutar de tradiciones como la bienvenida y despedida de la langosta, ritual que marca el inicio de la temporada de pesca y veda del crustáceo, del 1de noviembre hasta el 30 de abril. Durante esa época se realizan actos culturales, degustaciones y paseos turísticos.
El 3 de mayo los habitantes de Los Roques celebran el día de la Cruz de Mayo, una festividad cristiana en la que adornan cruces con flores y las suben hasta el altar donde está “La Cruz mayor”, allí celebran con cantos y bailes típicos en los que predomina el ritmo de los tambores. El día de la Virgen del Valle, que es el 8 de septiembre, los roqueños hacen una procesión a través de las aguas para trasladar a la Virgen de El Gran Roque al Cayo Crasqui. Esta ceremonia también está acompañada de música y fiesta.

Si algo hay que dejar el tierra antes de embarcarse hacía este paradisíaco archipiélago es la idea de una vacación convencional. Los Roques ha logrado mantener gran parte de su virginidad natural gracias a regulaciones que prohiben la construcción de grandes edificaciones, por lo que los complejos hoteleros cinco estrellas no forman parte de las opciones de estadía. Sin embargo existen diversidad de pequeñas posadas y cabañas que podrán complacer desde los gustos más simples hasta los más ostentosos. Casi todos los lugares de alojamiento están ubicados en El Gran Roque, pero para quien busca una experiencia completamente íntima el cayo de Rasquí posee sólo una posada que le ofrecerá mucho confort y sobre todo privacidad.

Además de El Gran Roque y Rasquí, las islas más visitadas son Francisqui, Nordisqui, Madrisqui y Crasqui. Todas ellas con la belleza natural de sus aguas cristalinas, calmadas y arenas de origen coralino como común denominador. Para quienes además de contemplar las maravillas naturales o disfrutar de inolvidables atardeceres necesitan actividades físicas más demandantes está la posiblidad de practicar un sin fin de deportes acuáticos. Este archipiélago es uno de los destinos nacionales más solicitado por los amantes del buceo, el snorkeling, el windsurf y la pesca. Las ochenta especies marinas que habitan en sus aguas hacen que éste sea el paraíso de los curiosos y apasionados por la vida submarina. En el cayo de Dos Mesquises, está la Fundación Científica Los Roques , en donde usted podrá ser parte del programa "adopta una tortuga", que le permitirá apadrinar a uno de estos reptiles y participar en un sorteo para la liberación de su tortuga en Los Roques. Un paseo obligado cuando se está en El Gran Roque es la caminata hasta El Faro, desde donde se obtendrá una vista fabulosa tanto del mar como de la isla. En sólo treinta minutos usted estará contemplando un paisaje, que contará entre los mejores recuerdos que se podrá llevar del archipiélago

La comida también tiene un papel protagónico en Los Roques, en donde además de las delicias marinas, usted encontrará cocina típica venezolana, italiana, española, inglesa y francesa. Aunque todos los pescados y mariscos prevalecen en los menús de los restaurantes de Los Roques, la langosta ocupa el reinado cuando se trata de satisfacer al paladar. El crustáceo irá del mar a su plato, no sin antes pasar por la exquisita preparación de profesionales en la materia.

Las palabras quedan cortas frente a la imponente belleza de Los Roques. Por algo es la referencia turística obligatoria de residentes y vistantes venezolanos. Una playa sn comparación en la que podrá encontrar creativas degustaciones, ecológicas actividades y reconfortante descanso. Prepárese a vivir una experiencia única en su estilo.

Publicado en la Revista BX Mundo
Texto: Jessica Alcalá
Fotos: Marcel del Castillo

1 comentario:

  1. Gracias por tu visita a mi blog.Vuelve siempre que quieras, para mi es una gran satisfacción.
    Saludos desde Barcelona.

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